El masaje circulatorio durante el embarazo es recomendable para activar la circulación y favorecer el retorno venoso. Se puede realizar desde el cuarto mes de gestación. Conseguiremos prevenir tanto las varices como los problemas con la retención de líquidos. El masaje circulatorio se centra en las extremidades inferiores y comienza por los pies hacia los tobillos, las pantorrillas y el muslo. El sentido ascendente del masaje mejora la circulación sanguínea y la irrigación del tejido linfático con dos objetivos: reducir la pesadez en las piernas provocadas por la dificultad del retorno venoso en el embarazo y reducir la hinchazón o el riesgo de hinchazón debido a la acumulación de líquidos.

Reconfortante masaje de cuerpo entero que alivia tensiones musculares, de zona lumbar, dorsal y cervical, descongestiona el líquido acumulado en las piernas favoreciendo la circulación linfática. Un tratamiento que te induce a un estado de relajación y bienestar, con técnicas completamente adaptadas para futuras mamás.